|
Por Iván Castelló (Prisacom) Son integrantes del Ejército de Liberación
de Jerusalén, y desfilan vestidos de blanco
(verdugo en la cabeza incluido que oculta su rostro),
en la línea del mantón blanco purificado
con el que deben lavarse aquellos que van a entregar
su vida por Alá en un atentado suicida. Pueden
ser el último recurso, o sembrar verdaderamente
el caos. Su teniente general es Mezahem Saab Al Hassan
Al-Tikriti, nombre que revela la procedencia, igualmente,
de la localidad natal de Sadam, Tikrit.
A partir de este concepto, de la imprevisibilidad
de ataques suicidas tipo los kamikazes' japoneses
de la II Guerra Mundial o de los hombres bomba palestinos,
un oficial retirado del US Army, el Teniente General
Paul Van Riper, puso en un brete al Estado Mayor en
un reciente "War game" virtual, precisamente
sobre una acción militar en el Golfo Pérsico.
Riper, antiguo combatiente de Vietnam, 'luchó'
contra EE UU (era el encargado de ejercer, en el fondo,
de Sadam) desde dos premisas: la de dar por supuesto
que fallarían los sistemas de comunicaciones
(por lo que los mensajes de 'su' fuerza islámica
se transmitirían a través de instrucciones
camufladas en las llamadas al rezo desde los minaretes
y correos humanos en motocicletas) y atacar con planes
sucidas.
De este modo, emulando a Al Qaeda y su atentado con
barcos cargados de explosivos en Yemen, hundió
16 barcos estadounidenses. Fue literalmente echado
del juego al dejar en evidencia a su antiguo ejército.
En la acción real en Yemen, un 12 de octubre
de 2000, murieron 17 marinos del portaviones USS Cole
cuando repostaba en el puerto de Aden.
|