Enviado Especial - 23-06-2003

El festival de la Otitis
Bernardo Marín, Santo Domingo


Las representantes de Haití entonan su canción ante la expectación general (Í Quadra Salcedo).
Audio (Cadena Ser): Escuche todas las canciones

¿Qué hacer cuando diez coros de jóvenes entonan simultáneamente otras tantas canciones en un autobús que circula a 30 kilómetros por hora por las sinuosas carreteras dominicanas, sin aire acondicionado y con unos asientos que serían más blandos si estuvieran hechos de piedra? Una opción, puesta en práctica con éxito por el responsable de la página web de la Ruta Quetzal BBVA, Íñigo de la Quadra Salcedo, y secundada por un grupo de periodistas y por la profesora de música, Alicia Lázaro, ha sido organizar, antes de fuera demasiado tarde para los oídos de todos, un concurso de canciones.

Lo de que a la Ruta acudan chicos de tantos países ayuda, porque las agrupaciones corales se forman en seguida. Los españoles, los más numerosos, unos 15 en el autobús donde se convoca el certamen, tienen problemas de disciplina para elegir una canción primero y ensayarla luego, en los 20 minutos que la organización ha concedido para preparar la actuación. En cambio, Trudy Ann, la única representante de Jamaica en el vehículo no tiene que discutir con nadie y se limita a elegir un conocido tema, de Bob Marley por supuesto. Tampoco lo tiene muy complicado para organizarse única representante chilena, Constanza, que opta por Gorro de lana, una canción de su tierra.

El festival, bautizado como "de la Otitis" por un expedicionario reacio a colaborar y que sólo pedía que le dejaran dormir, consigue reunir finalmente a ocho países participantes. Las interpretaciones, desiguales todo hay que decirlo, son recibidas en todos los casos con fuertes aplausos por parte de un público dispuesto a olvidar como sea los 35 grados centígrados que recalientan el vehículo.

A las puertas de Santo Domingo, destino final del autobús, el jurado encabezado por la profesora de música desvela su veredicto. Hay premios para casi todos. El tercer puesto es para Trudy, la jamaicana, que ha puesto los pelos de punta al jurado con su valiente versión en solitario de Redemption song. El segundo puesto es para dos haitianas, Estelle y Annick, que han interpretado una pegadiza canción en creole (mezcla de taíno, lenguas africanas, francés, inglés y español) titulada Haití Chérie. Las ganadoras han sido las venezolanas Gabriela y Valentina, que han interpretado magníficamente Amalia Rosa.

El jurado se ha acordado incluso de una difícilmente reconocible versión de Cielito Lindo interpretada por las mexicanas María, Jessica y Carina, y les ha otorgado el Galardón a la Simpatía. Premios para casi todos, salvo, curiosamente, para el numerosísimo grupo de españoles que no ha convencido con su interpretación de Hace calor de los Ronaldos. La falta de organización en su caso ha sido manifiesta.
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