El festival de la Otitis
Bernardo
Marín, Santo Domingo

Las representantes de Haití entonan su canción
ante la expectación general (Í Quadra Salcedo).
Audio (Cadena Ser): Escuche
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¿Qué hacer cuando diez coros de jóvenes entonan simultáneamente
otras tantas canciones en un autobús que circula a 30 kilómetros
por hora por las sinuosas carreteras dominicanas, sin aire acondicionado
y con unos asientos que serían más blandos si estuvieran hechos
de piedra? Una opción, puesta en práctica con éxito por el responsable
de la página web de la Ruta Quetzal BBVA, Íñigo de la Quadra
Salcedo, y secundada por un grupo de periodistas y por la profesora
de música, Alicia Lázaro, ha sido organizar, antes de fuera
demasiado tarde para los oídos de todos, un concurso de canciones.
Lo de que a la Ruta acudan chicos de tantos países ayuda, porque
las agrupaciones corales se forman en seguida. Los españoles,
los más numerosos, unos 15 en el autobús donde se convoca el
certamen, tienen problemas de disciplina para elegir una canción
primero y ensayarla luego, en los 20 minutos que la organización
ha concedido para preparar la actuación. En cambio, Trudy Ann,
la única representante de Jamaica en el vehículo no tiene que
discutir con nadie y se limita a elegir un conocido tema, de
Bob Marley por supuesto. Tampoco lo tiene muy complicado para
organizarse única representante chilena, Constanza, que opta
por Gorro de lana, una canción de su tierra.
El festival, bautizado como "de la Otitis" por un expedicionario
reacio a colaborar y que sólo pedía que le dejaran dormir, consigue
reunir finalmente a ocho países participantes. Las interpretaciones,
desiguales todo hay que decirlo, son recibidas en todos los
casos con fuertes aplausos por parte de un público dispuesto
a olvidar como sea los 35 grados centígrados que recalientan
el vehículo.
A las puertas de Santo Domingo, destino final del autobús, el
jurado encabezado por la profesora de música desvela su veredicto.
Hay premios para casi todos. El tercer puesto es para Trudy,
la jamaicana, que ha puesto los pelos de punta al jurado con
su valiente versión en solitario de Redemption song.
El segundo puesto es para dos haitianas, Estelle y Annick, que
han interpretado una pegadiza canción en creole (mezcla de taíno,
lenguas africanas, francés, inglés y español) titulada Haití
Chérie. Las ganadoras han sido las venezolanas Gabriela
y Valentina, que han interpretado magníficamente Amalia Rosa.
El jurado se ha acordado incluso de una difícilmente reconocible
versión de Cielito Lindo interpretada por las mexicanas María,
Jessica y Carina, y les ha otorgado el Galardón a la Simpatía.
Premios para casi todos, salvo, curiosamente, para el numerosísimo
grupo de españoles que no ha convencido con su interpretación
de Hace calor de los Ronaldos. La falta de organización
en su caso ha sido manifiesta.

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