"El
día que estábais esperando"
José Manuel Valenzuela, Madrid

Los jóvenes han concluido cantando la ceremonia de
entrega de diplomas. (JOSÉ LUIS CUESTA).
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Tal día como hoy, dentro de diez años, más
de 300 personas se conectarán a Internet desde más
de 40 países a las 10.00 hora peninsular española
para ver el final de la vigesimo octava edición de la
Ruta Quetzal BBVA. Este ha sido el argumento del cuento con
el que el director de comunicación del BBVA, Javier Ayuso,
ha recibido a los expedicionarios en la Facultad de Medicina
de la Universidad Complutense antes del acto de entrega de diplomas.
Después de seguir los pasos de Colón en su cuarto
viaje por América, contemplar los escenarios en los que
Cervantes situó a Don Quijote y surcar las aguas del
Mediterráneo desde Málaga hasta Barcelona, los
integrantes de la Ruta Quetzal han recibido sus diplomas en
Madrid, horas antes de la fiesta que supondrá su despedida
definitiva.
Jesús Luna, director de campamento, ha sido el encargado
de nombrar uno a uno a los expedicionarios, a los que ha saludado
con una de las frases con las que ha despertado a los jóvenes
megáfono en mano todos y cada uno de los días
que ha durado la ruta: "este es el día que estábais
esperando".
Han sido más de cuarenta días de aventura, de
amistad y de experiencias compartidas subiendo montañas
de más de mil metros, durmiendo junto a castillos medievales
o arrejuntándose en las literas de un barco del Ejército.
Todo eso también ha sido recordado en el acto de entrega
de diplomas por Miguel de la Quadra Salcedo, mentor de la Ruta
Quetzal, que ya piensa en el itinerario que seguirán
los elegidos el año que viene para perpetuar las expediciones
y que la Ruta "sea inmortal".
Las palabras del rector de la Universidad Complutense, Carlos
Berzosa, que en el momento de la despedida ha recordado a los
niños que sean "felices y que lloren, porque también
eso es bueno", han dado paso al final de la ceremonia,
en el que los músicos de la expedición han interpretado
el himno universitario Gaudeamus Igitur antes de cerrar
el acto cantando, junto a todos los expedicionarios, la canción
que se ha convertido en la banda sonora de la ruta: Moza
de Ruta Quetzal.
Los llantos y los abrazos, símbolo de una amistad forjada
a lo largo de una gran aventura entre América y España,
han dado el cierre definitivo a la ceremonia. El día
31 no se montará el campamento y, en lugar de la voz
de Jesús Luna anunciando que llega el día esperado,
sonará un despertador junto a la misma cama de siempre
recordando que la Ruta Quetzal 2003 ya ha concluido.
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