Enviado Especial - 21-07-2003
Una ministra en las alturas
Ana Arasanz, Capileira


Pilar del Castillo encabeza la subida al Mulhacén. (EFE).

¿Dónde está la ministra? Esperábamos a Pilar del Castillo en Trevélez (Granada), donde iba a encabezar la expedición de la Ruta Quetzal BBVA al Mulhacén, el pico más alto de la península. Eran poco menos de las siete y el pueblo estaba repleto: los lugareños salieron en tropel para contemplar el espectáculo. Unas 200 personas ocuparon el pueblo y eso que casi la mitad de los expedicionarios se quedaron en el campamento de Capileira, unos por pequeñas lesiones o molestias y otros por cansancio acumulado.

Una vez que Del Castillo y su comitiva llegaron al punto de partida, emprendimos el camino, después de una breve misa para bendecir el ascenso.

Teníamos por delante unas dos horas y media de marcha antes de acampar en Campiñuela. Allí dormimos al raso y repusimos fuerzas porque al día siguiente había que alcanzar la cima. Debido a la oscuridad, muchos preguntaban dónde estaba la ministra de Cultura, que no andaba lejos y cenaba (las mismas raciones del Ejército que había para todos) en compañía de su comitiva, cerca de su tienda de campaña. Al día siguiente, fue la primera en partir, algo que no sentó muy bien en algunos chavales, aunque contribuyó a que no se retrasara el ascenso. De hecho, los jóvenes alcanzaron muy pronto a Del Castillo y tomaron juntos el desayuno en las Siete Leguas.

Aunque la ascensión fue dura, los expedicionarios mostraron una fuerza fuera de serie. Pese al cansancio, sus piernas están curtidas por semanas de expedición y la ministra fue quedano un poco más atras adelantada por las "tortugas", el primer grupo de expedicionarios. Ya no habrá descansos. Los monitores aprietan con el "no se para", pero ni una sola queja por parte de los chicos. Este es el último gran reto de la Ruta y están dispuestos a terminar dignamente. Sólo una media docena de chavales se ven obligados a desistir por lesiones leves. Pero lo han intentado.

Ya en la cima, llega el turno de las fotografías con la ministra, que ha demostrado estar en buena forma y ha llegado entre las primeras 30 personas. Algunos chicos echan en falta una mayor relación de la titular de Cultura con ellos y ella reconoce que los ha visto sorprendidos y desconfiados de que haya llegado al final.

Ya en el descenso, llegan los comentarios. ¿Quién ha llegado primero? Un periodista chileno ha tenido el honor de lograrlo, y Juan, un chico de Bilbao, ha sido el primero de los expedicionarios.

A veces resulta difícil explicar el tesón de los integrantes de la Ruta Quetzal. Pero valga un apunte para demostrarlo: León, un cámara de televisión, lleva a algunos ruteros algo agotados en su ranchera. El camino dura poco y los chavales piden que pare. Quieren llegar al campamento a pie y no piensan dejar sus mochilas en el coche. Si se hace, se hace hasta el final. A veces, estos chavales sorprenden a los mayores por su madurez.